La multitudinaria marcha convocada por organizaciones civiles y partidos políticos de oposición estuvo resguardada por siete mil agentes policiales y, según un comunicado leído por Violeta Granera, del Movimiento por Nicaragua, ayer se marcó un “desafío” a la Administración del sandinista Daniel Ortega, “de forma no violenta, pero firme”.
Miles de nicaragüenses, la mayoría vestidos de azul y blanco y con una Constitución en sus manos, acudieron ayer a la protesta cívica en contra de los denunciados atropellos que el gobierno de Ortega ha cometido a lo largo de 22 meses, que incluyen una “sentencia” de seis magistrados judiciales sandinistas que habilitaron irregularmente la reelección presidencial continua, además de un fraude en las elecciones del año 2008.

